
John Vanderslice es un tío majo. No lo digo yo, lo dice todo aquel que ha tenido el placer de hablar alguna vez con él. Y eso se nota en sus discos, en los que el cantautor nos habla con naturalidad de su vida, sus problemas y sus historias a ritmo suave y tranquilo. Son discos agradables, a ratos sarcásticos o irónicos, pero siempre majos, como él. Pero suelen tener un problema, y es que esconden el grano entre mucha paja. Qué grano, señores, ¡de calidad superior! Pero claro, a veces es fácil perder el hilo del disco, [...]