
La cantante bilbaína llevaba lo que dura una Olimpiada sin publicar disco. Una mala racha de salud le obligó a modificar sus ocupaciones y variar la perspectiva, produciendo algunos cambios que han convertido dicho periodo en una enriquecedora prueba vital que, por fortuna, Ainara ya ha superado. Pero hay cosas que sigue igual (o mejor): la expresividad de su música –poco amiga de lo convencional y nada cómoda: compruébenlo en su tercer álbum, "Forgive Me If I Don't Come Home To Sleep Tonight"–, su vocación independiente –sigue apostando fuerte por la autoedición – y lo [...]