
En la intersección de 10 de Julio con San Diego, un trío de jóvenes con chaqueta de cuero, pelo engominado y cara de asustados, se acercan a un repartidor de pizza y le preguntan si sabe dónde está el Estadio Caupolicán. Le comentan que andan medio perdidos, que nunca habían venido para este lado de Santiago y que van a Justice. El repartidor de pizza se ríe, les dice que están cerca, que sigan caminando por San Diego y que, lo más probable, es que haya un lote grande afuera del Teatro. El trío [...]